lunes, 30 de septiembre de 2019

Neblina...

Se nubla el horizonte
y las corrientes callan,
la luna se esconde
y la noche no es nada.

    Justo en ese momento
    donde no existes aún
    llega un pensamiento
    que te crea en un instante.

 Los cantos de sirenas
 trastornan mi poca cordura
 y busco estrellarme en las rocas
 de tu ilusoria sonrisa.

    Cae la soledad a gotas
    como tormenta tranquila
    esa que parece que no moja
    pero te llena de melancolía.

Las voces resuenan como truenos
inundando el ambiente tranquilo
toda mi calma transmuta
para convertirse en agonía.

   No busco más tu silencio
   ni me lleno de cobardía.
   sólo quiero dormir tranquilo
   a pesar de tu inexistente estadía.

                                                                                                      FABO

viernes, 13 de septiembre de 2019

Ten consideración vida mía...

Ten consideración vida mía,
que si los paso siguen caminando
son sólo para encontrarte
aunque sigas en la lejanía.

   Ten consideración vida mía,
   que los días perduran un instante
   pero las noches
   esas duran todavía.

 Ten consideración vida mía
 que pensé que tu recuerdo se alejaba
 y que eras cosa de un pasado
 pero que de ti seguía enamorado
 eso yo no lo sabía.

    Ten consideración vida mía
    que a veces la mente se nubla
     y pierdo algo de perspectiva
    pero cuando hago caso de los sueños
    entiendo desde cuándo te quería.

Ten consideración vida mía,
que tú eres todo lo que no he querido
todo lo que no he deseado
y serás siempre el amor de mi vida.

                                                                                                    FABO

miércoles, 11 de septiembre de 2019

No era lógica...

Las ramas ascendían por un muro invisible, como si de un cristal tan transparente se tratase que a simple vista no podría decirse si existía o no, sin embargo, las ramas seguían su vereda imparable guiadas más por la decisión que por la naturaleza, o sería que su naturaleza era ser decididas.

Las flores salían cada cierto espacio, unos pétalos suaves multicolores se esparcían creando una alfombra tersa sobre una rama húmeda; al tacto era como tomar una tela de terciopelo recién lavada. Buscando más abajo noté que el tronco era de un color verde grisáceo, el cual, si ponías atención lograbas escuchar cómo crecía lentamente, un sonido profundo, gutural y algo seco, como cuando estiras una liga.

Fui mirando más abajo y noté que las raíces estaban suspendidas, alimentándose de pequeñas nubes las cuales se arremolinaban alrededor de ellas brindando su húmeda existencia a aquel árbol tan maravilloso, la brisa refrescaba, y el sol en pleno daba sus rayos sin tregua.

El árbol seguía creciendo y creciendo, todo esto era tan improbable, no entendía el porqué de la existencia de este árbol en medio del cielo... de la nada, no entendía su afán de crecer y crecer hasta tocar el sol, ¿por qué tal esfuerzo?, ¿Por qué ese afán de lograr lo imposible? no era lógico...

Pero al mirar fijamente por un largo tiempo por fin lo entendí...

No era lógica, era amor.

                                                                                                                           FABO