lunes, 26 de julio de 2021

Dicen...

Dicen que las madrugadas no existen
sino hasta que uno ve el amanecer
reflejado en tu mirada.

           Dicen que uno no sabe de melodías
           sino hasta que escuchan tu risa a lo lejos
           o cuando hablas susurrando.

  Dicen que uno no ha probado un manjar
  si no ha robado, aunque sea un solo beso, 
  de tus dulces labios.

Dicen que uno no sabe de calma
si no se ha recostado en tu regazo
y sentido tú palpitar en su oído.

      Dicen que la esperanza es verdadera
      sólo cuando la han visto
      a través de tus ojos grandes.

Dicen que la nostalgia
se siente solo al recordarte
y aún a la distancia, reconfortas.

    Dicen que eres tú, todo aquello
    que el universo destinó para mi,
    sin siquiera pedirlo, sin siquiera notarlo.


Y sabes qué... 
                          tenían razón.


                                                                                                                  FABO
 

lunes, 22 de febrero de 2021

En azul...

Me gusta verla en azul...

Y no sólo me refiero en ese hermoso vestido entallado a su linda figura,
me refiero a ese azul eléctrico de relámpago escapando a media tormenta,
intempestivo y enérgico, 
con ese fulgor resplandeciente 
que por un momento lo ilumina todo.

En ese azul profundo de mar en calma,
lleno de promesas y esperanzas,
que medita su pasado y anhela su futuro.

En ese azul claro de cielo despejado,
que da paso al calor de un sol de verano,
ese que brinda respuestas sin siquiera tener dudas.

Me gusta verla en azul...

Ese aromático de lavanda azul,
que perfuma el viento y el alma,
que embriaga los sentidos
con su tenue color.

Ese de ventana en casa antigua,
que conoce su historia y la grita en su silencio
y uno que pasa a su lado
la escucha sin notarlo. 

Ese azul de seda fina,
que acaricia su piel al deslizarse suavemente,
invitando a un deseo 
que busca volverse promesa.

Me gusta verla en azul...

y en blue, le bleu, caerulio,  texotli, ch´ooh...

no importa el idioma, no importa el tono...

me gusta verla en azul.

                                                                                               FABO




 

sábado, 6 de junio de 2020

Vuelve a mí...

Sus manos recorren mi piel a la distancia,
el frío de su ausencia congela mis sueños
y los deja para después,
para cuando esté ella.

   La noche aluzada por el plenilunio
   me recuerda su pálida y tersa piel,
   y mi boca impura se renueva
   con sólo evocar su nombre en un suspiro.

 Será que la penumbra suena a violines,
 o será que es su voz la que suena a notas
 de un concierto en mi memoria.

    Tal vez sólo sea el recuerdo táctil
    de sus besos repartidos en mi espalda,
    de sus huellas dactilares en mi rostro
    o la idea de que ella aún me extraña.

Es gracioso cómo se siente un vacío
cuando estoy a milímetros de ella
y lo anhelo.

   Es gracioso cómo se siente un vacío
   cuando estoy a kilómetros de ella
   y me mata.

Vuelve a mí, mi bien amada,
 para que el corazón me lata,
 vuelve para que la sangre fluya
y por fin, me regrese el alma.

                                                                                             FABO   

sábado, 2 de mayo de 2020

Si yo no supiera que estoy vivo...

Si yo no supiera que estoy vivo...
pensaría que estoy en el paraíso
y que el verde de tus ojos es vida
y las nubes son el blanco de tu piel.

  Si yo no supiera que estoy vivo...
  pensaría que estoy en el infierno
  porque tu ausencia quema
  y tu lejanía castiga.

     Si yo no supiera que estoy vivo...
     pensaría que estoy en el limbo
     y que tus besos son ancla del mundo
     que me llama a pesar de su indiferencia.

Si yo no supiera que estoy vivo...
pensaría que de verdad estoy vivo,
porque la sangre hierve cuando me abrazas
y el corazón late nomas al verte.

   Si yo no supiera que estoy vivo...
   lucharía por estarlo vida mía,
   porque estar a tu lado es una vida
   de esas que vale la pena vivir.


                                                                             FABO

viernes, 17 de abril de 2020

A la distancia...

Siempre he escuchado
que todo depende del cristal con que se mire
y yo hoy amor,
te veo a través del cristal de una pantalla.

    Tu aroma sigue encerrado en mi mente
    y tu cuerpo tibio aún es fuente de calor,
    mientras tu sonrisa se aparece en sueños
    sólo para decirme "recuérdeme así".

No me dejo vencer,
ni ante la desolación de un aislamiento,
ni ante la imperiosa necesidad de tenerte lejos,
sólo para cuidarte.

   Es irónico que por el momento
   lo mejor sea tenerte alejada
   y que a diario sienta más tu cercanía
   porque conozco tus sueños, mientras tú los sueñas.

Las ganas de verte me dan fuerza
para luchar contra ese jinete apocalíptico
que recorre las calles desiertas
como desiertas están mis manos sin ti.

    Yo, por mi parte, me seguiré cubriendo
     con la sábana blanca, como tu piel,
     miraré al despertar el verde césped, como tu mirada
     y por la tarde escuchare la canción, con tu murmullo oculto.

Hoy te deseo un buen día, una buena tarde,
una buena noche y una buena vida,
te quiero y te lo digo suave al oído, créeme,
aunque estés a la distancia.

                                                                                 FABO
   


viernes, 3 de abril de 2020

Amor en cuatro letras...

La distancia no es nada
cuando la cercanía de tu recuerdo
me habla por lo bajo.

  El tiempo se escurre por mis manos
  y mis aliados
  y mis némesis, firman una tregua.

Los sueños ya no se vuelven realidad
porque el pasado
se vuelve el presente tangente.

 La noche se estrella en tu mirada
 y las estrellas nacen en tu ser
 ese ser que nada sabe y todo entiende.

   Ya no me hables así
   que a todo haré caso,
   mi mente se nubla entre
   acción y sueño
   y vida ... te elijo sueño.

 Amor, cuatro letras,
 un sentimiento,
 dos soledades
 y una verdad.

                                                            FABO

lunes, 9 de marzo de 2020

Nueve de marzo del 2020...

Recorrer el mismo camino el día de hoy fue todo menos "lo mismo".

Sobre las copas de los árboles caía el sol en pleno, vivificante en una mañana clara con un aire tenue que recorre el espacio con levedad; volteé a ver el cielo claro y despejado por unos segundos y eso me hizo notar que la calle se encontraba de la misma manera, totalmente despejada, me detuve por un instante y giré mi rostro para tener una perspectiva total de la calle. En la esquina no estaba la señora Mari vendiendo sus ricos tamales, en el edificio de enfrente no estaba Rosa la vigilante, y unos pasos más adelante no se encontraba la señora del aseo del edificio azul con número 54, la que a esa hora siempre barre la calle.

De igual forma el arroyo vehicular se encontraba más despejado de lo normal, al doblar la esquina la escuela estaba menos ruidosa y no se encontraba la señorita que vigila la puerta, en cambio se encontraba un nuevo vigilante.

Seguí mi camino algo desconcertado, el día se sentía sólo, como si una parte fundamental de la vida hubiera desaparecido. Llegué a la oficina y tomé el elevador, a esta hora siempre me encuentro con la hermosa chica de la oficina del 4o piso; pero hoy no fue así, no sentí su dulce aroma invadir el ascensor, no sentí su linda mirada ni su dulce voz decir "buen día" con esa hermosa sonrisa. No la vi en su hermoso traje sastre con su cabello recogido. No la vi, y eso me llenó de profunda inquietud.

Al entrar a la oficina Pamela no estaba para decirme su característico "buenos días ingeniero" ni la Lic. Verónica para regañarme por haber hecho mal la póliza de gastos.

Todos los demás estábamos laborando con "normalidad" si es que se le puede llamar así, pero algo no funcionaba, algo no estaba bien, la ausencia de todas ellas pesaba y hasta cierto punto dolía; entonces me puse a reflexionar en la falta que me hacen todas ellas, en lo acostumbrado que estoy a su presencia y lo complementarias que son en mi vida. En lo necesarias que son para sus padres, sus parejas, sus hijos, para toda la sociedad y para todo el mundo. En cómo su belleza, y no hablo sólo de su aspecto, sino de esa que irradian sólo por ser ellas, llena nuestra vana existencia y pueden convertirla en algo sublime. Me sentí vacío y un nudo grave se formó en la boca de mi estómago al pensar ¿Y si mañana no las viera de nuevo, o pasado, o en un mes...? Lo imposible de ese pensamiento me hizo recargarme en el asiento y ver el techo con la luz blanca fría... fría como mi día sin ellas.

Pensé en mi madre, mi hermana y mi sobrina... Que son madre, hermana y sobrina de alguien más y que a las suyas también yo las extraño.

La falta de ellas, de todas, es impensable, innecesaria y dolorosa.

Hoy no sólo yo te extraño... hoy te extraña toda una nación...


                                                                                                               FABO